domingo, 20 de diciembre de 2009

Max y los semáforos

Los semáforos son unos palos que tienen unas luces de colores que se turnan para funcionar. Son tres: una roja, una amarilla, y una verde. Estas luces no se llevan bien entre ellas. Si una está prendida las otras dos están apagadas. La mayoría de los semáforos tienen sus luces enojadas entre ellas. Algunos tienen dos luces amigas y una no. Así puede pasar que el rojo esté prendido y se prenda la amarilla al mismo tiempo, y después se enciende la verde y se apagan los otras dos al mismo tiempo. En este caso amarillo y rojo son amigas y la verde está sola. Muy rara vez todas las luces se llevan bien y se prenden todas juntas.
Cuando un semáforo tiene todas las luces prendidas viene un hombre y lo descompone a propósito, para que funcionen separadas. Un mal tipo.
Además de darle colorido a la ciudad el semáforo tiene una función más importante: evitar que los coches se choquen entre sí. Para esto funciona una sola luz, si funcionaran las tres la gente miraría el espectáculo multicolor del semáforo y desatendería el camino. Así, como funcionan en la actualidad, la gente mira la calle porque no encuentra agradable mirar un semáforo unicolor. Y así se evitan accidentes. Estos ocurren cuando un automovilista en vez de mirar el cruce, se queda fascinado por el intenso rojo que le mostraba el semáforo que tenía adelante.
Los semáforos están en las esquinas, donde se cruzan los caminos. Y suele haber igual cantidad de semáforos que de esquinas. Cuatro esquinas y cuatro semáforos. Pero los semáforos están en dos esquinas solas: dos en una y dos en otra. Uno arriba y el otro abajo.
Los semáforos indican qué sentido tiene la calle. Para donde apunta el semáforo es para donde no hay que ir, porque vienen todos por allí. Los semáforos siempre están puestos de contramano, ¡y así siempre hay accidentes! Si los semáforos estuvieran mirando para donde ya pasó el automóvil no habría accidentes, ya que todos mirarían el camino en vez de perder tiempo mirando el semáforo. Que además casi nunca funciona. Los semáforos son los principales causantes de accidentes de coches.
Donde más semáforos hay es en las avenidas. Porque pasan más coches, y hay más gente para disfrutar con sus luces intermitentes. Entonces esto no es casual sino estratégico.
Yo creo que los semáforos son sincronizados por hombres indecisos. Nunca se inclinan por una luz de un color, y así dejan al semáforo con todas las luces alternándose. ¿Qué pasaría si alguien pusiera solamente el rojo en todos los semáforos? Nada, no pasaría nada. Ni nadie. Y por ahí sería mejor para todos...

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