Los escritores son unos cuenteros que andan contándole historias inexistentes a la gente. Aunque la gente sabe que lo narrado es mentira. En cierta forma los escritores son parecidos a los actores: son grandes simuladores. Pero con el agravante de que los primeros no dan la cara, se ocultan detrás de sus invenciones. Unos farsantes con todas las letras.
En algunos casos hay escritores que encima son actores, lo que muestra una exagerada pasión por el engaño.
Los escritores no solo inventan cosas que no existen, sino que en muchos casos hacen existir cosas que no se inventaron. En este caso al relato se lo llama de ciencia ficción. El escritor pone sus ideas en el papel, que se llama página. Que en gran cantidad forman un libro. Que es la prueba del delito cometido por el escritor.
Existen muchos tipos de escritos. Hay novelas, cuentos, ensayos, biografías, poemas... A cada tipo le corresponde un escritor. Así hay novelistas, cuentistas, ensayistas, biógrafos, poetas...
La novela es un invento que dura muchas páginas, ya que el lector novela hora que termine el bodrio.
Un cuento generalmente es más corto. Escrito por un escritor menos mentiroso que el novelista. El lector del cuento no llega a enojarse mucho con el escritor, porque no le hizo perder tanto tiempo. Cuando se empezaba a pudrir el cuento terminó. En el cuento la mentira tiene páginas cortas.
El ensayo es una prueba. Como dice su nombre no es algo definitivo, sino un acercamiento. Es decir, miento acerca de. Igual es el tipo de escrito más sensato, ya se sabe que el ensayista no debe probar nada de lo que dice.
La biografía es una mentira que involucra terceros. Acá el escritor escribe sobre otra persona y cuenta la vida de ésta. Se supone que no dice mentiras ni nada inventado, aunque el biografiado siempre dice lo contrario. Cuando el biografiado es otro escritor entonces ya es un lío de mentirosos donde no se sabe qué es verdad, qué es sanata, y a quién creerle. Cuando el biografiado ya murió es seguro que la biografía es puro verso.
El poema es el peor tipo de escrito. El escritor inventa como siempre pero no comparte sus inventos, ya que escribe de una manera que entiende él solo. Igual el lector miente, y después de leerlo dice: "Qué lindo que está éste poema". ¡Cómo si hubiese entendido algo!
Los escritores firman sus escritos con su nombre. También pueden usar un seudónimo, que es un nombre inventado. Que es lo más acorde, porque ya que viene inventando que invente hasta el final. Cuando un escritor no firma un escrito se dice que el escrito es anónimo. Es decir que nadie se quiso hacer cargo.
Hay buenos escritores y hay malos escritores. Los buenos son los que vendieron muchos ejemplares. Los malos llevaron el engaño hasta la librería y allí quedó. El único engañado fue el dueño de la librería, que se creyó que iba a vender ese libro horrible.
Los escritores, al igual que los actores, también pueden recibir un premio por su embuste. Se llama Premio Nóbel. Este es un reconocimiento a la trayectoria del escritor, se reconoce lo buen cuentero que es. Tantos años de engatusar al lector.
En la Argentina hubo muchos verseros famosos. Pero el más conocido fue uno llamado Martín Fierro, que le dio vida a un personaje llamado José Hernández. Este no era un escritor de poca monta.
El peor escritor que se haya conocido fue uno llamado Nostradamus. Inventaba cosas que después, parece, terminaban pasando de verdad.
domingo, 28 de febrero de 2010
miércoles, 17 de febrero de 2010
Max y las discotecas
Las discotecas son lugares donde nunca hay espacio. Y la gente siempre está toda apretada contra las paredes, contra las columnas, contra los parlantes, contra otra gente. Aunque esto último parece que no tiene nada que ver con la falta de lugar, ya que cuando la discoteca se empieza a quedar vacía la gente igual sigue apretándose unas contra otras. Esto es muy común.
En las discotecas, además de apretujarse, la gente soporta la música a todo lo que da el volumen. Con esto se trata de que mucha gente desista y se vaya del lugar dejando más espacio. Pero no funciona porque nadie se va.
Hay tan poco espacio que muchos se paran arriba de los parlantes para estar más cómodos. Se llama parlante a la caja rectangular de la cual sale una masa de ruido sin ton ni son. También se llama así a muchos hombres que se pasan toda la noche hablando al oido de señoritas que no los escuchan. Por el barullo. Entonces, cansados de hablar sin entenderse se pegan boca con boca. Debe ser para pasarse las palabras de manera más rápida y entendible. Porque esto todo el mundo lo entiende, parece un idioma mundial. Aunque para mi no tiene nada de idioma eso. Yo una vez quise comunicarme con una chica de esa manera y no funcionó. Me dio un cachetazo bien sonoro. Se ve que entendió otra cosa y no lo que yo le decía.
Antes de entrar a la discoteca los humanos hacen una fila en la puerta. Donde también se apretujan. Lo raro es que ahí sí hay espacio, y sin embargo se amontonan igual. Yo creo que debe ser un calentamiento previo, como para ir sabiendo lo que les espera adentro. Y está bien esta idea, porque yo vi muchas veces que algunos que estaban en la fila se salieron y se fueron. No les gustó el asunto.
Hay algunos que no hacen la fila demostrativa. Pasan directamente por otra puerta. Debe ser que ya conocen la temática y se quieren ahorrar la prueba de calidad. En la discoteca no importa la calidad sino la cantidad: cuanta más cantidad haya más se puede apretar con la gente. Así dicen los habitués.
En la discoteca no hay luz. No se ve nada. A lo sumo hay unas lamparitas muy chiquitas que alumbran muy poco. Por esto muchos dicen que una discoteca no es el lugar indicado para conocer gente, que a la gente se la conoce afuera. Claro, cuando se la ve por primera vez en toda la noche.
Hay gente que se arrepiente de haber entrado, y como no se puede ir porque está aprisionada contra una columna toma alcohol. El alcohol es un somnífero que ayuda a pasar la noche sin sentir dolor; aunque el dolor se va a sentir todo el día siguiente. En la cabeza.
Los humanos van a las discotecas una vez por semana. Esto para poder recuperarse de los chichones en los músculos, de las sorderas en las orejas, y del agujero que los somníferos dejaron en el hígado. Una vez fui a una discoteca para ver cómo era. No me gustó.
Es tan popular esto en este país que también tienen discotecas ambulantes. Donde la gente entra para ir de un lugar a otro toda apretada. Claro que paga menos la entrada porque no es toda la noche.
En las discotecas, además de apretujarse, la gente soporta la música a todo lo que da el volumen. Con esto se trata de que mucha gente desista y se vaya del lugar dejando más espacio. Pero no funciona porque nadie se va.
Hay tan poco espacio que muchos se paran arriba de los parlantes para estar más cómodos. Se llama parlante a la caja rectangular de la cual sale una masa de ruido sin ton ni son. También se llama así a muchos hombres que se pasan toda la noche hablando al oido de señoritas que no los escuchan. Por el barullo. Entonces, cansados de hablar sin entenderse se pegan boca con boca. Debe ser para pasarse las palabras de manera más rápida y entendible. Porque esto todo el mundo lo entiende, parece un idioma mundial. Aunque para mi no tiene nada de idioma eso. Yo una vez quise comunicarme con una chica de esa manera y no funcionó. Me dio un cachetazo bien sonoro. Se ve que entendió otra cosa y no lo que yo le decía.
Antes de entrar a la discoteca los humanos hacen una fila en la puerta. Donde también se apretujan. Lo raro es que ahí sí hay espacio, y sin embargo se amontonan igual. Yo creo que debe ser un calentamiento previo, como para ir sabiendo lo que les espera adentro. Y está bien esta idea, porque yo vi muchas veces que algunos que estaban en la fila se salieron y se fueron. No les gustó el asunto.
Hay algunos que no hacen la fila demostrativa. Pasan directamente por otra puerta. Debe ser que ya conocen la temática y se quieren ahorrar la prueba de calidad. En la discoteca no importa la calidad sino la cantidad: cuanta más cantidad haya más se puede apretar con la gente. Así dicen los habitués.
En la discoteca no hay luz. No se ve nada. A lo sumo hay unas lamparitas muy chiquitas que alumbran muy poco. Por esto muchos dicen que una discoteca no es el lugar indicado para conocer gente, que a la gente se la conoce afuera. Claro, cuando se la ve por primera vez en toda la noche.
Hay gente que se arrepiente de haber entrado, y como no se puede ir porque está aprisionada contra una columna toma alcohol. El alcohol es un somnífero que ayuda a pasar la noche sin sentir dolor; aunque el dolor se va a sentir todo el día siguiente. En la cabeza.
Los humanos van a las discotecas una vez por semana. Esto para poder recuperarse de los chichones en los músculos, de las sorderas en las orejas, y del agujero que los somníferos dejaron en el hígado. Una vez fui a una discoteca para ver cómo era. No me gustó.
Es tan popular esto en este país que también tienen discotecas ambulantes. Donde la gente entra para ir de un lugar a otro toda apretada. Claro que paga menos la entrada porque no es toda la noche.
miércoles, 10 de febrero de 2010
Max y las enfermedades
Las enfermedades son defectos de la salud. Cuando la salud tiene un defecto se dice que quien porta esa salud defectuosa tiene una enfermedad saludable. Porque los médicos no logran enfermar a la enfermedad con algún medicamento de confianza. Se llama medicamento de confianza porque viene sin documento. Como la gente de confianza.
El defecto vive sin preocuparse. Todo lo contrario a la persona enferma, que vive preocupada hasta que se cura de la enfermedad o se muere de la enfermedad. Lo curioso es que la enfermedad siempre muere: porque la mata el médico con pastillas, jarabes e inyecciones, o porque se le muere el enfermo y se queda sin una salud donde vivir.
Cuando la enfermedad es enfermada por la medicina no tiene alguien que la ayude a recuperarse, como sí tiene el paciente. Que tiene una lucha con la enfermedad que es a matar o morir.
Una enfermedad puede morir de varias maneras: puede ser aplastada por un comprimido que le cae en la cabeza; puede ser ahogada por una gran cantidad de jarabe; o puede ser apuñalada por una aguja que a su vez le inyecta un veneno fatal. También puede suicidarse sin complicarle la vida al médico enemigo. Aunque haciendo esto lo complica más porque lo deja sin trabajo.
Las enfermedades no son todas iguales. Como los pacientes. Las hay chiquitas, más grandes, de corta vida, difíciles de matar... Una enfermedad chiquita es la caries, que entra solamente en un diente y en otra parte no cabe. Una enfermedad de corta vida es el resfrío, que es una enfermedad que sufre claustrofobia. Basta conque el paciente se tape con mucha ropa para que se vaya sin esperar que la vengan a desalojar. Una de las grandes es la varicela, que ocupa todo el cuerpo del paciente, vive a sus anchas. Una enfermedad como la gangrena es trepadora por naturaleza. Empieza por un lado y ocupa toda la salud física sin sentir culpa. Después están las enfermedades más temidas por los hombres, y que despiertan la envidia de las otras enfermedades. Ejemplos son los cánceres, la meningitis, la diabetes, y la peor de todas: el H.I.V. Una vez que se metieron en la salud cuesta una vida sacarlas. Estas enfermedades son inquilinos de la salud que rompen toda la vivienda con su uso. Son desfachatadas e insensibles. Sobre todo insensibles, ya que no hay medicina que las saque.
Los humanos han sabido convivir con muchas enfermedades, y con algunas hicieron buenas migas. Como con la gripe, que nunca la pudieron matar, pero como ella tampoco mata la salud la toleran y le prestan la salud de a ratos.
Cuando yo llegué a la Tierra los humanos me hicieron mil estudios para ver mis enfermedades y mis reacciones a sus enfermedades. Según ellos no encontraron ninguna enfermedad muy distinta de las propias, y cuando me sometieron a sus enfermedades mi salud las acogió con mucha hospitalidad. Entonces dijeron que un felgeriano era igual a un humano, y me soltaron y me dejaron mezclar con la gente.
Yo no creo que seamos tan iguales. Allá en Felger no existen cosas como la religión, o como la guerra, o como la cárcel. Son todos como Marta Minujín, que hace extravagancias pero sin molestar a nadie.
El defecto vive sin preocuparse. Todo lo contrario a la persona enferma, que vive preocupada hasta que se cura de la enfermedad o se muere de la enfermedad. Lo curioso es que la enfermedad siempre muere: porque la mata el médico con pastillas, jarabes e inyecciones, o porque se le muere el enfermo y se queda sin una salud donde vivir.
Cuando la enfermedad es enfermada por la medicina no tiene alguien que la ayude a recuperarse, como sí tiene el paciente. Que tiene una lucha con la enfermedad que es a matar o morir.
Una enfermedad puede morir de varias maneras: puede ser aplastada por un comprimido que le cae en la cabeza; puede ser ahogada por una gran cantidad de jarabe; o puede ser apuñalada por una aguja que a su vez le inyecta un veneno fatal. También puede suicidarse sin complicarle la vida al médico enemigo. Aunque haciendo esto lo complica más porque lo deja sin trabajo.
Las enfermedades no son todas iguales. Como los pacientes. Las hay chiquitas, más grandes, de corta vida, difíciles de matar... Una enfermedad chiquita es la caries, que entra solamente en un diente y en otra parte no cabe. Una enfermedad de corta vida es el resfrío, que es una enfermedad que sufre claustrofobia. Basta conque el paciente se tape con mucha ropa para que se vaya sin esperar que la vengan a desalojar. Una de las grandes es la varicela, que ocupa todo el cuerpo del paciente, vive a sus anchas. Una enfermedad como la gangrena es trepadora por naturaleza. Empieza por un lado y ocupa toda la salud física sin sentir culpa. Después están las enfermedades más temidas por los hombres, y que despiertan la envidia de las otras enfermedades. Ejemplos son los cánceres, la meningitis, la diabetes, y la peor de todas: el H.I.V. Una vez que se metieron en la salud cuesta una vida sacarlas. Estas enfermedades son inquilinos de la salud que rompen toda la vivienda con su uso. Son desfachatadas e insensibles. Sobre todo insensibles, ya que no hay medicina que las saque.
Los humanos han sabido convivir con muchas enfermedades, y con algunas hicieron buenas migas. Como con la gripe, que nunca la pudieron matar, pero como ella tampoco mata la salud la toleran y le prestan la salud de a ratos.
Cuando yo llegué a la Tierra los humanos me hicieron mil estudios para ver mis enfermedades y mis reacciones a sus enfermedades. Según ellos no encontraron ninguna enfermedad muy distinta de las propias, y cuando me sometieron a sus enfermedades mi salud las acogió con mucha hospitalidad. Entonces dijeron que un felgeriano era igual a un humano, y me soltaron y me dejaron mezclar con la gente.
Yo no creo que seamos tan iguales. Allá en Felger no existen cosas como la religión, o como la guerra, o como la cárcel. Son todos como Marta Minujín, que hace extravagancias pero sin molestar a nadie.
viernes, 5 de febrero de 2010
Max y el striptease
En la Argentina hay mucha gente que cada vez está más desnuda, porque no tiene trabajo. Y hay algunas gentes que trabajan de quedarse desnudas. Esto se llama Striptease.
Esta gente se para frente a otra gente y se va sacando la ropa hasta que ya no le queda nada puesto. Es como una representación de la situación social. Donde algunos se van quedando en bolas y el resto mira sin verguenza.
Los que miran son llamados el público. Que en este caso se puede llamar el bello público.
Además de desvestirse, una persona que hace striptease tiene que bailar al mismo tiempo. Porque sacarse la ropa así nomás es poco meritorio. Entonces, el tipo hace mil piruetas pero igual se va a quedar en pelotas. Y esto también recuerda a la realidad cotidiana.
El lugar donde se hacen estas desvestidas intencionadas se llama de muchas maneras. Puede ser un cabaret, un show erótico, o simplemente un show de stripers. Entre estos tres casi no hay diferencias, solo que en el primero el artista de la desnudez puede irse con alguien del público que quiere una representación más exclusiva.
El striper puede ser un hombre o una mujer. Lo importante es que acepte sacarse todo.
Cuando es una mujer el público es masculino, y cuando el que se desviste es un hombre el público es femenino. Lo que no cambia es el caño de donde se agarra el striper para no caerse al piso mientras se saca la pilcha.
En cierto modo no es posible que un striper sea un mal striper. Mientras se saque todo es un gran striper, aunque a veces no es tan grande, y ahí el público se ríe y se burla del striper.
Un mal striper es cualquier persona que no se quiera sacar la ropa delante del público.
Yo tengo algunos compañeros en el cuartel que cuando tienen un fin de semana libre, van y se meten a ver cómo las mujeres se sacan la ropa. Y pagan para sacarle ellos la ropa. Después no sé qué harán, porque es tan poquita la ropa que se termina muy pronto la tarea.
Esta gente se para frente a otra gente y se va sacando la ropa hasta que ya no le queda nada puesto. Es como una representación de la situación social. Donde algunos se van quedando en bolas y el resto mira sin verguenza.
Los que miran son llamados el público. Que en este caso se puede llamar el bello público.
Además de desvestirse, una persona que hace striptease tiene que bailar al mismo tiempo. Porque sacarse la ropa así nomás es poco meritorio. Entonces, el tipo hace mil piruetas pero igual se va a quedar en pelotas. Y esto también recuerda a la realidad cotidiana.
El lugar donde se hacen estas desvestidas intencionadas se llama de muchas maneras. Puede ser un cabaret, un show erótico, o simplemente un show de stripers. Entre estos tres casi no hay diferencias, solo que en el primero el artista de la desnudez puede irse con alguien del público que quiere una representación más exclusiva.
El striper puede ser un hombre o una mujer. Lo importante es que acepte sacarse todo.
Cuando es una mujer el público es masculino, y cuando el que se desviste es un hombre el público es femenino. Lo que no cambia es el caño de donde se agarra el striper para no caerse al piso mientras se saca la pilcha.
En cierto modo no es posible que un striper sea un mal striper. Mientras se saque todo es un gran striper, aunque a veces no es tan grande, y ahí el público se ríe y se burla del striper.
Un mal striper es cualquier persona que no se quiera sacar la ropa delante del público.
Yo tengo algunos compañeros en el cuartel que cuando tienen un fin de semana libre, van y se meten a ver cómo las mujeres se sacan la ropa. Y pagan para sacarle ellos la ropa. Después no sé qué harán, porque es tan poquita la ropa que se termina muy pronto la tarea.
martes, 2 de febrero de 2010
Max y los políticos
Los políticos son personas que hacen política. La política es la disciplina que investiga cómo hacer para no hacer nada. De esto es que todos somos un poco políticos en nuestros trabajos.
Hay políticos de profesión que se dedican solamente a no hacer nada. Y hay políticos aficionados que no hacen nada en sus ratos libres. Un joven tirado en el pasto en la plaza es un político aficionado.
La gente critica a los políticos todo el tiempo. Dicen que hacen mal su trabajo. Porque hacen cosas que están mal. La gente dice que si los políticos no hicieran nada de nada sería mejor para todos.
Los políticos se defienden hablando mal de otros políticos. Los acusan de hacer cosas feas, y no como ellos que no hacen nada.
Los lugares de trabajo de los políticos son el Congreso, la Casa Rosada, y las intendencias y gobernaciones. Estos son centros de investigación del ocio.
Los políticos cobran haberes y dietas. Los primeros los gastan en sus horarios de no trabajo, que es cuando pueden hacer cosas para ellos y no están obligados a no hacer nada para la comunidad. Las dietas son llamadas así porque es lo que tiene que hacer la ciudadanía para mantener a sus senadores y diputados. Que en sus ratos de descanso compraron un montón de ropa que las pueden usar gracias a la dieta. Del pueblo, claro.
Los políticos son sujetos incomprendidos. La gente que hace un montón de cosas para poder vivir, no entiende lo difícil que es no hacer nada. Un político que no hace nada en su trabajo necesita hacer un montón de desgaste en su vida privada. Y ahí gasta de lo lindo.
Hay políticos de profesión que se dedican solamente a no hacer nada. Y hay políticos aficionados que no hacen nada en sus ratos libres. Un joven tirado en el pasto en la plaza es un político aficionado.
La gente critica a los políticos todo el tiempo. Dicen que hacen mal su trabajo. Porque hacen cosas que están mal. La gente dice que si los políticos no hicieran nada de nada sería mejor para todos.
Los políticos se defienden hablando mal de otros políticos. Los acusan de hacer cosas feas, y no como ellos que no hacen nada.
Los lugares de trabajo de los políticos son el Congreso, la Casa Rosada, y las intendencias y gobernaciones. Estos son centros de investigación del ocio.
Los políticos cobran haberes y dietas. Los primeros los gastan en sus horarios de no trabajo, que es cuando pueden hacer cosas para ellos y no están obligados a no hacer nada para la comunidad. Las dietas son llamadas así porque es lo que tiene que hacer la ciudadanía para mantener a sus senadores y diputados. Que en sus ratos de descanso compraron un montón de ropa que las pueden usar gracias a la dieta. Del pueblo, claro.
Los políticos son sujetos incomprendidos. La gente que hace un montón de cosas para poder vivir, no entiende lo difícil que es no hacer nada. Un político que no hace nada en su trabajo necesita hacer un montón de desgaste en su vida privada. Y ahí gasta de lo lindo.
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