Los psicólogos hacen psicología, y la psicología hace al psicólogo. No la facultad. Que se encarga de hacer profesores de psicología. Que se encargan de hablar de Freud. Que es el padre del Psicoanális. Que nadie sabe bien qué es.
La palabra psicología viene del griego Psyque. Que como se ve entraña en sí misma un interrogante. Además quiere decir mente. Es decir que es una ciencia que pregunta qué pasa con la mente. Y por esto un montón de gente va al psicólogo. A dar su parecer sobre el tema. El psicólogo los escucha atentamente y nunca queda muy convencido. Por eso los hace volver una y otra vez.
Hay gente que va al psicólogo cuando está mal de ánimo, va y le cuenta al psicólogo qué le pasa. Hay gente que va al psicólogo cuando está mal con su pareja, va y le cuenta al psicólogo qué le pasa. Hay gente que no cree en el psicólogo, va y le cuenta al psicólogo qué le pasa. Y el psicólogo no dice nada, y por eso la gente va. Porque está cansada de discutir con amigos y familiares.
Los psicólogos son confesores religiosos sin religión. Y eso está bueno. Porque uno va, se confiesa, y no recibe represalias. Muchos creen que psicólogos y sacerdotes compartes una religión, pero le asignan distintas divinidades. Para unos la palabra es Dios y para otros es Freud. Para ambos la clave es la palabra. Si la gente no habla se complica el negocio.
Una parte del paradigma del psicoanálisis se encarga de interpretar los sueños. Por eso hay en el consultorio un diván. Para que el paciente se acueste y se duerma, y el psicólogo interprete el sueño. Aunque casi nadie se queda dormido en la sesión. Ya que los honorarios del especialista le quitan el sueño a cualquiera.
Los psicólogos hablan poco, pero lo que dicen es muy importante para el paciente. Se llama paciente por lo que tiene que esperar hasta que el psicólogo le diga algo. Que siempre es que se terminó el soliloquio.
Los pacientes hablan mucho, pero al psicólogo le importan pocas palabras. Que son esenciales. "¿Cuánto le debo?" es una expresión vital para el psicólogo.
Cuando un psicólogo va al psicólogo es porque anda mal de ánimo. Como cualquier persona. Va y le cuenta sus problemas laborales al psicólogo, y éste por primera vez entiende de qué le están hablando. Un psicólogo atendiendo a otro psicólogo es una perdida de tiempo. Ya que los dos tienen los mismos saberes. Un psicólogo parado frente a un espejo se está automedicando.
Todo el mundo cuando se siente mal de ánimo puede ir al psicólogo. Inclusive un psicólogo.
Yo creo que ese Freud debió ser la persona más angustiada de la historia de este mundo. Él lleno de problemas y ningún analista a quien acudir.
jueves, 3 de diciembre de 2009
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