martes, 16 de marzo de 2010

Max y el trabajo

El trabajo es un mal necesario. Y sirve para no tener un mal innecesario. Como morirse de hambre. Ya que no es necesario morirse de hambre, para tal fin están los asaltos callejeros, o los secuestros feroces, o el tráfico de Buenos Aires, o el clásico entre Rosario y Ñewels. Así y todo, mucha gente insiste en morirse de hambre, y todo por no conseguir un trabajo. La mayor parte de la humanidad se muere de hambre porque está sin trabajo.
El trabajo escasea. Igual que los humanos, que hay pocos. Ya que gente hay mucha pero humanos no tanto.
Un trabajo es que alguien haga algo por otra persona y ésta última le pague un haber. El empleado cobra el haber: el haber hecho algo para su empleador. Por esto los haberes se pagan por el trabajo ya hecho: el mes de junio se paga en julio; el mes de julio se paga en agosto; y el mes de agosto se paga en septiembre, octubre, y noviembre.
Los empleadores tienen un lema que es "En cuotas y sin interés". Así hacen todo. Así le venden sus productos al cliente, y así le pagan los haberes a sus empleados. En varias cuotas y sin mucho interés en pagarle, claro.
Los trabajos no son todos iguales, pero sí pagan todos lo mismo: poco. Los empleadores no son todos iguales pero sí quieren todos lo mismo: mucho. Poco y mucho son dos conceptos importantes en el trabajo. Y su relación es inversamente proporcional: cuanto más poco hay mucho no se tiene, y cuanto menos poco hay se tiene mucho.
También es inversamente proporcional la relación entre el trabajo y el mal que éste ocasiona: cuanto menos trabajo hay, más mal se tiene; y cuanto más trabajo se tiene, ¡menos mal! Así dice la gente.
La gente hace distintos trabajos. Uno a la mañana, uno a la noche, y uno el fin de semana. Y entre todos cobra un haber. También son diferentes los tipos de trabajo. Un plomero no es un electricista; y un electricista no es un albañil; y un albañil no es un cadete. Aunque el cadete sí puede hacer de plomero, de electricista, y de albañil. Todo por el mismo haber: el de cadete.
Yo leí que esto del trabajo existe desde el reboludón industrial y culpa de la acumulación prohibitiva. Un grupo de gente ( todos menos los dueños de la tierra) acumuló prohibición de todo tipo: de cazar libremente, de pescar libremente, de producir libremente. Y una vez que tuvo tanta prohibición no le quedó otra cosa que trabajar para un dueño. Entonces ahí vino la injustrialización. De donde nació el empleado a tiempo completo, que trabaja veinte horas por día, duerme en el trabajo, y cobra poco y nada. El famoso reboludón industrial.

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