Los bomberos extinguen el fuego. Pero no cualquier fuego, sino un fuego que es mucho y está quemando todo. Y a todos. También a los bomberos. Que en verdad no extinguen el fuego, tratan. Aunque el fuego nunca está en peligro de extinción. Y mucho menos en un incendio.
Cuando el fuego está quemando todo se dice que es un incendio. Ahí el fuego está fuera de control. Está fuera de sí. Y por eso es peligroso, porque está en las cosas. La hornalla de una ama de casa no es un incendio. Aunque puede estar fuera de control, y quemando todo. En este caso no es peligro el fuego sino el ama de casa. Pero ahí no se llama a los bomberos sino a la pizzeria. Que también le lleva pizza a los bomberos.
Los bomberos se llaman así porque llevan la bomba. Para atacar al fuego. El incendio es una batalla entre las llamas y el bombero. El incendio llama al bombero. Y el bombero no puede llamar a nadie, porque a él lo llamaron los que corren de las llamas. Que son unos animales que no llevan ninguna preocupación para nadie. El que quiere una preocupación que se la busque él.
Las llamas no se pueden detener. Solo se pueden matar. Un bombero tiene que matar al fuego. Y lo que hace es tirarle el agua que tiene en la bomba. El agua es amiga del bombero y enemiga del fuego. Y de los colectivos de la linea 148.
Los bomberos tienen trajes para cubrirse del fuego, y tienen hachas, y tienen cascos, y tienen linternas, y tienen mangueras. Y llegan en un camión rojo y grande que hace sonar una sirena.
Los bomberos siempre recomiendan no avivar el fuego. Pero igual el fuego se da perfectamente cuenta que vienen los bomberos. Claro, escucha la sirena. Los bomberos no debieran hacer sonar su sirena, ya que así avivan al fuego. Que cuando llegan los bomberos ya está listo para mandarlos a todos al hospital. Con traje, casco, hacha, manguera, y todas esas cosas inútiles que tienen los bomberos.
La clave para extinguir al incendio es quitarle el oxígeno. Las llamas, como los hombres, necesitan oxígeno. Por eso, a veces, cuando son pocas, se las tapa con una manta. Y ahí se le saca el oxígeno y muere. Si esto no funciona, es al bombero al que se lo tapa con una manta. Porque ya estiró la pata.
Los bomberos no luchan solo con el fuego. Sino también con los piromaniacos. Que son gente que le gusta el fuego. Y lo prende a propósito. Gente loca. Aunque algunos fueron muy famosos. Como Sandro, que quería que le dieran fuego; o Jim Morrison, que pedía que le encendieran el fuego. Algo de razón tendrían, porque las mujeres los veían y ya estaban ardiendo.
martes, 13 de julio de 2010
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